El nivel 500 se caracteriza por el desarrollo de un campo de energía que va siendo progresivamente mas incondicional, inmutable y permanente. No fluctúa, porque su fuente dentro de la persona que ama no es dependiente de factores externos. Amar es una forma de ser y de relacionarse con el mundo: el Amor perdona, nutre, y apoya. El amor no es intelectual y no procede de la mente; el amor emana del corazón. Tiene la capacidad de elevar a los demás y conseguir grandes hazañas debido a su pureza de intención.
En este nivel de desarrollo, la capacidad de discernir la esencia se vuelve predominante, el núcleo de un problema se convierte en el centro de enfoque. En la medida que la razón es traspasada, emerge la capacidad para el reconocimiento instantáneo de la totalidad de un problema y hay una importante expansión del contexto. La Razón se ocupa de los detalles, mientras que el amor se ocupa de la totalidad, esta capacidad, a menudo descrita como intuición es la capacidad de la comprensión instantánea sin recurrir al procesamiento simbólico secuencial. Este fenómeno aparentemente abstracto, es, de echo, bastante concreto y esta acompañado de una liberación medible de endorfinas en el cerebro. El amor no toma posición y por lo tanto es global, elevándose por encima de la separación del posicionamiento. Es entonces posible ser “uno con el otro”, ya que no hay barreras. El amor es por lo tanto inclusivo y progresivamente expande la percepción del yo. El amor se centra en la bondad de la vida en todas sus expresiones y aumenta aquello que es positivo. Disuelve la negatividad al contextualizarla en vez de atacarla. Como tal, es benigno, apoya, y nutre la vida; consecuentemente, es el nivel de la verdadera felicidad.
Diagnóstico diferencial: el enamoramiento (encaprichamiento) frente al amor
EL MAPA DE LA CONCIENCIA

